CULTURA Y CLIMA ESCOLAR
En las dos reflexiones presentadas en esta asignatura, he hablado de dos temas diferenciados, la cultura y el aula como contexto de enseñanza y aprendizaje.
Ya después de hablar de la cultura como característica de las personas y de cómo nos hacía diferenciarnos de los animales, se introducía esta dentro de los contextos escolares, es decir, las aulas educativas. Éstas como medio donde se adquiere la cultura y además se producen los aprendizajes. Recordemos que aprender es todo cambio más o menos permanente que surge como resultado de la experiencia.
Esta definición, me lleva a plantearme como pueden ser las diversas experiencias que tiene el alumnado y que les lleva a aprender mejor o peor, una cosa u otra… después de pensarlo, me llevó a la razón de que también influye en estas experiencias el clima donde se adquieren.
Por tanto, esta es la razón de que me interese escoger como última reflexión el clima escolar en el aula. Es cierto, que también fue el tema que expuse y por tanto me surgen ideas más claras de cómo poder enlazar todo esto a modo de conclusión final del curso. Así, que intentaré exponeros las conclusiones que he podido sacar de cómo influye la cultura y el aprendizaje en el clima escolar.
Lo primero de todo decir que hay que tener claro que cultura escolar y clima escolar son dos conceptos diferentes. La cultura en general, serían conocimientos, conductas que se adquieren dentro de un grupo o entidad (en este caso en el aula o institución educativa al tratarse de cultura de tipo escolar) y que se ven reflejadas en costumbre, creencias, ideas, etc. De hecho, esto lo comprendí muy bien analizando los elementos que constituyen una cultura, elementos como normas, mitos, símbolos, ritos, lenguaje, valores… todo esto son componente que aprenden las personas y que les hace pertenecer a esa institución escolar, un ejemplo muy claro de esto sería un símbolo como por ejemplo el escudo del colegio donde estén. ¿Qué más que un distintivo que te diferencie de otros colegio? Este sería uno de los ejemplos más, a mi juicio, de adquirir una cultura escolar propia.
Por otra parte, el clima escolar más que el conjunto de elementos, sería una agrupación de conductas psicosociales que se puedan dar en un centro, que se adquieren por factores personales. Pero aquí no solo se habla del alumnado sino también del profesorado y de las familias, y de cómo se dan las diferentes relaciones (entre alumnos, profesor-alumno, familia-institución, etc.)
Otra idea es la de la participación en el aula que también influye en al clima. Las personas participan en los centros porque lo impone la administración, por lo que no puede ser del todo efectiva ya que depende de esta y no del propio centro para poder mejorar
En este sentido, Fabián Maroto afirma que la participación es también un proceso de aprendizaje y no sólo un mecanismo al servicio de la gestión. Lo que se intenta conseguir con la participación en los centros es su mejora como fin último, pero esto normalmente no se da en los centros educativos porque no existe una implicación de los miembros que pertenecen a ella.
En la actualidad, es cierto que nos encontramos ante un modelo social donde predomina el conformismo, la apatía, la ausencia de valores, el individualismo, el incumplimiento de las normas y sobretodo la negativa a aceptar y asumir los deberes cívicos o de ciudadanía, la manifestación de actitudes y acciones violentas, racistas y xenófobas. Pero también es cierto, que los educadores debemos ante esto, apoyarnos para defender e intentar inculcar en los centros o donde nos encontremos, algún plan de acción que nos lleve a implantar una realidad bien diferente a la que hay, es decir, buscar una sociedad más justa donde conviva la diversidad cultura no como una jerarquía sino como una manera de sacar provecho para crear un clima escolar rico en aprendizajes, socialización y sobretodo en que sea positivo y tolerante.
En este empeño es preciso el reconocimiento de la diferencia como derecho y de que la convivencia con quienes son diferentes suponga un enriquecimiento personal y promover una visión integradora a la comunidad en que vivimos y sea característico de las culturas familiar y la escolar.
Por otra parte, resulta relevante si los padres y madres, profesores o profesoras establecen relaciones de paridad en el trato y la exigencia con los hijos e hijas, o los y las estudiantes. Desde esas conductas en el hogar y en la escuela podemos observar como se diseñan la aceptación, o el rechazo el sentimiento de pertenencia o no hacia la identidad de género u otras identidades.
Ainsa, F. "El desafío de la identidad múltiple en la sociedad globalizada" Madrid, 1997
Domingo, S.J. "Comprender la cultura de la escuela" Revista de educacón de la Universidad de Granada Nº12
Fernandez Enguita, M. "La profesión docente y la comunidad escolar: crónica de un desencuentro" Madrid, 1993
Lobato, X.; Ortiz, C. "La importancia de la cultura escolar para la escuela inclusiva"
1 comentario
Sol -
Las definiciones que ofreces son suficientemente explicativas, pero aún se podría ir más allá. Centrándonos en el clima, hay otras variables (consulta otros autores) que influyen en él, y que van más allá de las relaciones e interacciones entre colectivos, aun siendo éstas de gran importancia.
En todo caso, visto tu comentario de forma global, deberías haber recordado que el objetivo de esta reflexión era más amplio: se trataba de vincular aspectos concretos del último bloque -más práctico- con la teoría que estuvimos analizando en el primero.
Esto no lo has cubierto.
Un saludo