EL AULA COMO CONTEXTO DE ENSEÑANZA
¿Qué peso tiene el aula en los procesos enseñanza – aprendizaje? Para contestar a esta pregunta, me parece interesante enlazar este nuevo tema con la anterior reflexión aquí expuesta, donde hablaba de los aprendizajes de los animales, entre ellos los del ser humano. A groso modo, se hacía una comparativa en lo que a aprendizajes innatos se refiere, pero se establecía una importante diferencia, la cual se basaba en la idea de que el ser humano es el único animal con la capacidad de enseñar y aprender, para lo cual contaba además con centros o instituciones especificas para tal efecto. Pues bien, en esta segunda reflexión me voy a centrar en la segunda idea, es decir, la educación del ser humano desde la psicología de la educación para terminar concluyendo el peso de todo ello sobre las aulas educativas. En el artículo de Mariana Miras se habla de dos vertientes teóricas sobre educación y desarrollo; por un lado, se habla de una relación de proporcionalidad (Cole, Wakai, 1984)donde se dice que a mayor educción mayor nivel de desarrollo se alcanza; en contraposición a esta idea Rousseau plantea que son dos ideas divergentes, por un lado el desarrollo es algo natural y que por tanto está en toda persona y la educación no es más que un muro a este desarrollo Curiosamente esta idea de Rousseau ha llegado a la actualidad y tal y como yo lo veo ambas ideas ni están equivocadas ni están totalmente en lo cierto. Es verdad que el desarrollo es algo innato y por el que pasa todo ser humano, me refiero sobretodo al desarrollo físico, por tanto aquí la educación ni lo complementa ni lo impide (todas las personas se desarrollan físicamente igual tengan o no acceso a una educación). Distinto es cuando hablamos de otro tipo de desarrollo como es el personal, conductual o el psicológico; aquí si puede influir realmente la educación. La misma psicología evolutiva ha estudiado el desarrollo humano y los cambios que conlleva, diciendo que “el desarrollo psicológico es un proceso que modifica la conducta de la persona, de forma duradera e irreversible” Estas teorías sin argumentan la relación entre el desarrollo y la educación Por otro lado encontramos a Brunner el cual apoya las ideas de Rousseau de no relación entre desarrollo y educación diciendo que el entorno social o las personas no tienen nada que ver con el desarrollo, como mucho cambian su ritmo. Yo me inclino más con la idea de las teorías educativas que plantean que la educación influye en una persona hasta tal punto de producir cambios en ella pero nunca siendo decisiva, es decir, que desde la psicología de la educación se plantea a la propia educación como un apoyo al desarrollo natural. Otro autor con importantes ideas en este tema es Vygotski con su idea “el desarrollo del ser humano tiene lugar en un medio físico y social”. Distingue entre la línea de desarrollo natural y la línea de desarrollo cultural, donde me apoyo en mi anterior reflexión donde diferenciaba entre los aprendizajes innatos y los propios de las personas que además tienen lugar en instituciones específicas, como planteaba al principio. “La educación es un factor determinante del desarrollo global del ser humano; no un apoyo más, sino un motor fundamental sin el cual el desarrollo y el crecimiento humano, serían imposible” Todas estas ideas expuestas y criticas a las adaptaciones Darwinistas sobre la teoría del desarrollo psicológico quedan reflejadas a grandes rasgos y de forma coloquial en la lectura de Jesús Martín Cordero “De un psicólogo de la educación” donde habla con su alumna de los desarrollos biológicos y aprendizajes del lenguaje diferenciándonos de los primates. Si nos damos cuenta esta idea, viene repitiéndose una y otra vez, por lo que debemos pensar que el aprendizaje, diferencia principal con los animales, tiene un peso mayor del que jamás podamos imaginar. A pesar de esto, César Coll e Isabel Solé nos exponen que los estudios de la psicología de la educación sobre enseñanza – aprendizaje en el aula han sido escasos hasta 1963, fecha a partir de la cual ha ido aumentando el interés sobre la enseñanza y cada vez introduciéndose más en el contexto del aula, lugar donde nos vamos a encontrar diversos elementos y relaciones que van a dar lugar intercambios y a estos procesos de aprendizaje. Encontramos que el aula está compuesta por diferentes elementos, los cuales son los que influirán en los procesos de aprendizaje. Los autores anteriores hablan de un contexto físico, obviamente muy importante ya que además ha habido numerosos estudios que han demostrado que la distribución física del aula influye en la forma de dar las clases los profesores, en los alumnos y su atención, en la forma de trabajar, etc y esta distribución además de tener un porque tiene un cuando, es decir, la distribución física cambia en los primeros años, en primaria, en los institutos e incluso en la universidad. Por otra parte nos hablan de un contexto mental, donde podríamos incluir emociones y afectos que perciben los alumnos y en general todo tipo de intercambios sociales que se produzcan. Pero además de estos dos contextos, hay dos elementos que evidentemente son los principales: alumnos y profesores, los cuales y en conjunto son los que van a construir el clima y los aprendizajes. Son dos elementos que se complementan y que influyen el uno sobre el otro de forma reciproca. En la lectura aparece un cuadro que nos dibuja esta idea gráficamente. Pero sin tener que estudiarlo detenidamente y nos preguntasen como influye esta relación en los aprendizajes, yo tendría dos ideas muy claras: Profesor: influye su forma de dar impartir las clases (por su puesto), su grado de implicación en las clases, es decir, no llevar a cabo una clase magistral e irse, su propia motivación porque los alumnos aprendan y por tanto que pueda transmitir esa motivación al alumnado, su curriculum oculto Alumno: su organización, su nivel de atención, la relación que tenga con sus compañeros y el grupo en general, la relación con el profesor, sentirse aceptado por el docente, creerse que el profesor le brinda una oportunidad, que le inculquen valores de superación Por eso la relación entre profesor y alumno va a ser clave para el buen desarrollo del aprendizaje en el aula, no es un mero ir, escuchar, aprender y estudiar sino que a parte de factores metodológicos están y deben estar implicados factores personales y emocionales A parte de las relaciones, juega un papel muy importante como nos dice Coll, el lenguaje tanto de profesores como de alumnos y me gustaría enmarcar aquí no solo el lenguaje comunicativo sino también el corporal que tiene tanta importancia como el primero. El lenguaje no comunicativo tiene que ser estudiado muy detenidamente por el profesor y que este tenga grandes dotes de observador, porque si observamos a un alumno que no tiene habilidades de comunicación en el aula, seguramente obtendremos más información de el, a través de su lenguaje no verbal y no caeremos en el error de degradar a ese alumno a un papel de vago, no participante, desmotvado etc. Del lenguaje verbal como tal, Green realiza una revisión en 1983 donde establece una serie de elementos, que por la idea que concibo se podrían resumir en que, el intercambio de comunicación no es igual dentro que fuera del aula. Dentro del aula lleva unas normas ¿quién no sigue todavía levantando la mano para pedir turno de palabra? Esto es algo que hemos oído desde siempre en clase (“por favor, levantad la mano para hablar”). El lenguajes está enmarcado también por su significado, el cual varía según el contexto, es decir, se dan distintas situaciones a diario, como que el profesor lance una pregunta a la clase o a un alumno en concreto, que se haga un examen oral, que se abra una línea de debate y además los alumnos sean partícipes o no. Por lo tanto, podemos ver que las personas son seres con capacidad para enseñar y aprender, que estos procesos tenemos la oportunidad de desarrollarlos en instituciones propias para ello, es decir, las aulas. Pero para que se lleve a cabo este proceso en el aula, influyen muchas características que abarcan, desde pequeños detalles como la colocación de los materiales, la estructura de los horarios… hasta grandes detalles como las relaciones que se establecen ente profesores y alumnos, las metodologías que se tienen que aplicar y las que realmente se aplican, el lenguaje, la motivación… prodríamos estar numerando características que influyen en el aprendizaje en el aula y ocuparíamos todo el tiempo que una persona durante su periodo de aprendizaje formal pasa en los centros educativos, es decir, en las aulas.
1 comentario
Sol -
Un saludo