CULTURA, MENTE Y EDUCACIÓN
“LA VERDADERA EDUCACIÓN DE UN HOMBRE COMIENZA VARIAS GENERACIONES ATRÁS”
Esta cita, de autor anónimo, de composición y significado sencillo, adquiere otra perspectiva si nos paramos a pensar en ella después de leer a autores como Del Val o Bandura.
Me ha parecido interesante partir de ella, ya que coloca el inicio de la educación de toda persona desde el comienzo de su desarrollo. Y es esto precisamente, lo que Del Val nos insiste una y otra vez que nos diferencia de los animales y evita de esta forma que nos movamos solo por instintos innatos o herencia genética. La educación es algo que toda persona aprende y este aprendizaje comienza cuando se nace, “Lo que característico de nuestra especie es que aprendemos de los otros […] la diferencia fundamental, se encuentra en la capacidad para enseñar”
Con esta primera reseña, bien podemos relacionar ya el aprendizaje y la cultura. El aprendizaje como tal se origina de forma paralela con los animales a través de instintos con los que nacemos (supervivencia), pero donde nos diferenciamos de ellos es en otro tipo de transmisión del aprendizaje, que es la cultura. Y es aquí donde Boner afirma que realmente hay diferencias entre la transmisión genética y cultural.
De esta relación aprendizaje – cultura, se ha hablado mucho al igual que se introduce la relación con la sociedad, que a mi entender es todavía más importante, creo que es la sociedad la que realmente es capaz de dirigir, modificar e incluso extinguir un aprendizaje dependiendo de la cultura. Para entender esto mejor, cito a Del Val diciendo “…los seres humanos son animales sociales” y esto para mí, es lo más importante y lo más cierto que se puede decir, para entender el aprendizaje.
Todos las personas nos movemos en consecuencia a nuestra sociedad, porque tenemos un instinto de adaptación que nos hace aprender a integrarnos en una sociedad y en consecuencia en una cultura de referencia. Siempre se ha hablado de que lo más importante en la vida de las personas es sentirse que pertenece a un grupo de referencia, con una cultura y un comportamiento propio del mismo. Es la sociedad la que nos “obliga” a tener una identidad como personas. Y por eso, para mi, es crucial el aprendizaje social.
Este aprendizaje social, se lleva a cabo mediante la socialización y la necesidad de adaptarse al medio, es decir, que dependiendo del ambiente donde nos movamos deberemos aprender a desenvolvernos y actuar en consecuencia para poder ser aceptados en una determinada sociedad. Aprendemos en función de la sociedad que nos rodea.
Bandura nos habla del aprendizaje por observación o modelado, y que conducta tan importante es observar. Si nos paramos a pensar, pasamos toda nuestra vida observando y aprendiendo, unas veces por necesidad y otras sin darnos cuenta. Observamos cuando somos niños, y aprendemos a imitar conductas adultas; observamos en la familia para pertenecer a ella; observamos en la adolescencia para aprender a “ser” de nuestro grupo de referencia, el cual en esta etapa prácticamente nos va a conducir a desarrollarnos como personas, positiva o negativamente, en la edad adulta. Fijaos la importancia de la observación cuando es capaz de cambiar la forma de ser de una persona adulta y con capacidades para tomar sus propias decisiones.
Y una vez que parece que hemos terminado de aprender y de observar en la adultez, llega el mundo laboral, donde hay que observar y aprender como debes trabajar, que consecuencias tiene tu forma de actuar y cambiarla si no está funcionando correctamente, es decir, aprender otra manera de hacerlo. Aquí podríamos hablar incluso de actitudes, de cambiarlas, de adquirirlas. Porque una actitud es una manera de responder positiva o negativamente hacia algo, y esto va a hacer que las tengamos que modificar o no para adaptarnos y en consecuencia, seguir aprendiendo.
Terminando ya, me gustaría concluir y defender estas ideas a través del debate que se plantea sobre la existencia de una oposición entre conocimiento escolar y conocimiento cotidiano. Según lo expuesto aquí y las ideas que yo tengo, para mí no existe tal conflicto, sino que sencillamente es diferente. En la escuela, en la familia y en los grupos sociales vamos a adquirir unos conocimientos para poder aplicarlos a la vida cotidiana y que por supuesto nos van a servir (no queriendo decir que estos siempre sean buenos, podemos aprender y aplicar conductas positivas o negativas, ambos son aprendizajes igualmente). Pero a lo largo de la vida cotidiana, muchos de los aprendizajes adquiridos en estos ámbitos, van a ser modificados por circunstancias del medio, por cambio de grupos sociales, por adaptación en el trabajo, cambios personales, etc.
Con lo cual yo no veo dicha oposición entre conocimiento escolar y cotidiano, sino simplemente un continuo aprendizaje desde que nacemos hasta que morimos.
“LA EDUCACIÓN ES EL DESARROLLO EN EL HOMBRE DE TODA LA PERFECCIÓN DE QUE LA NATURALEZA ES CAPAZ.” Kant
“Los diez mandamientos del aprendizaje”
Bruner, J. “La educación, puerta de la cultura”
Del val, J. “Aprender en la vida en la escuela”. Madrid, 2000
Pozo, I. “Aprendices y maestros. La nueva cultura del aprendizaje”. Madrid, 1999
Pozo, J.I., Schener, N, (otros). “Nuevas formas de pensar la enseñanza y el aprendizaje. Crítica y fundamento”. Madrid, 2006
1 comentario
Sol -
En todo caos, Lydia, es conveniente no aventurarse en demasiadas mezclas teóricas, peligro que siempre corremos cuando hablamos en psicología y en educación. Aquí no nos funciona, tampoco, el "melting pot"!
En este sentido, debes hacer un esfuero por estructurar mejor tus comentarios, ceñirte a las lecturas propuestas en clase, ya son bastante complejas de comprender y bastante potentes para explicar los procesos psicoeducativos de nuestro interés...
Un saludo